El proyecto abarca los sectores Alto Paragua, Bajo Paragua, Alto Caroní y Medio Caroní, cubriendo un total de 7 900 962 hectáreas, de las cuales el 97.62% están protegidas bajo Régimen de Administración Especial (ABRAE). Esto significa que 7 712 919 hectáreas son áreas que albergan valiosos recursos como agua, morichales, tepuyes, y bosques de galerías. También, cuenta con comunidades indígenas y zonas turísticas.
Centro Simón Bolívar, Torre sur (Ministerio de Ecosocialismo) Plaza Caracas, Distrito Capital, República Bolivariana de Venezuela.
Esta asombrosa región natural de 2 259 910 hectáreas, se encuentran maravillas escénicas que son tesoros para el futuro. El majestuoso cerro Ichum, el imponente Guanacoco, el encantador sector occidental del Parque Nacional Canaima y la rica Zona Protectora Sur del estado Bolívar son solo algunas de las bellezas naturales que debemos proteger.
En la majestuosa extensión que se despliega desde el raudal de Aripichi hasta el espectacular salto de Tayucay, en la cola del embalse de Guri, se encuentra un paraíso natural que abarca 1 716 065 hectáreas de exuberancia.
En este paraíso se alza el imponente Aúyan-tepuy, guardián de misterios, y el majestuoso Salto Ángel, cuya caída libre de 979 metros parece danzar entre las nubes, creando un espectáculo de agua y luz que hipnotiza a quienes tienen el privilegio de contemplarlo.
El Estado venezolano preserva su patrimonio ecológico mediante las Áreas Bajo Régimen de Administración Especial (ABRAE), reguladas por la Ley de Ordenación del Territorio, para proteger espacios con características biofísicas y socioculturales únicas bajo un manejo sostenible y permanente.
¡Descubre la riqueza natural y cultural que alberga nuestro proyecto! Nos enfocamos en las impresionantes áreas protegidas que abarcan un asombroso total de 7 712 919
hectáreas, lo que representa un 97.62% de nuestra zona de intervención. Entre estas joyas se encuentran:
Estas Áreas Bajo Régimen de Administración Especial (ABRAE) se incluyen en el proyecto por su vital relevancia en la conservación de la diversidad biológica, la provisión de servicios ecosistémicos esenciales y la rica herencia cultural de las comunidades indígenas y criollas que habitan esta región única.
El Parque Nacional Canaima, en Venezuela, es un verdadero tesoro de la naturaleza, un lugar donde la majestuosidad de la tierra se despliega en toda su grandeza. Inaugurado el 12 de junio de 1962, este parque no solo es el sexto más grande del mundo, sino también un santuario de biodiversidad y belleza, reconocido como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1994. Se extiende sobre una superficie de 3,000,000 hectáreas y está clasificada como área de estricta protección.
¡Explora y maravíllate con estos gigantes que custodian la esencia de Venezuela!
Los tepuyes son mucho más que montañas; son verdaderas “moradas de los dioses” según la ancestral lengua indígena Pemón, y llevan consigo un profundo valor cultural para los venezolanos. Estas imponentes formaciones, que parecen flotar entre la neblina, nos regalan un espectáculo paisajístico sin igual, convirtiéndose en verdaderas “islas ecológicas” que desafían al tiempo. Protegidos como monumentos naturales y áreas de estricta conservación, estas maravillas geológicas no solo representan un tesoro de biodiversidad,
sino también un símbolo del legado ancestral y de la conexión espiritual de los pueblos originarios con su entorno.
Poseen condiciones ecológicas únicas en el mundo: son zonas de interés paleoecológico en la cuales se encuentran rasgos y evidencias representativas de la evolución del planeta, siendo sustento de una diversidad de flora y fauna de un alto grado de endemismo. Los tepuyes son ecosistemas de extrema fragilidad de condiciones prístinas que requieren ser preservados
Decretada como Reserva Forestal el 25 de enero de 1968, con el objetivo de garantizar el aprovechamiento sustentable de los recursos forestales de la cuenca del río Paragua. Es un tesoro natural que no solo contribuye a la conservación del medio ambiente, sino que también resalta la importancia de las tradiciones y culturas locales.
Se localiza en el Sistema de Colinas premontanos en la penillanura del alto Paragua, con una superficie de 782.000 ha. Alberga una rica variedad de flora y fauna, incluyendo especies endémicas y en peligro de extinción. Contiene diversos ecosistemas, desde selvas tropicales hasta áreas de sabana. La Reserva también está habitada por comunidades indígenas y locales. El proyecto Caroní contempla la conservación de estos recursos frente a amenazas como la deforestación y la minería ilegal. Está clasificada como área con objetivos productivos.
Decretada como Reserva Hidráulica el 26 de marzo de 1993 con el objetivo de evitar la explotación minera en las cabeceras del río Icabarú. Está situada en el estado Bolívar, Venezuela, y es un área protegida que tiene como objetivo la conservación de los recursos hídricos y la biodiversidad de la región. Posee 190.000 ha de bosques húmedos de alta montaña de la Guyana. La reserva es crucial para la regulación del ciclo del agua en la región, sirviendo como un reservorio natural que ayuda a mantener el equilibrio ecológico. La reserva enfrenta desafíos como la deforestación, la minería y otras actividades humanas que pueden comprometer su integridad ecológica. La gestión efectiva de la reserva es fundamental para proteger sus recursos y asegurar un balance entre el desarrollo humano y la conservación ambiental. Se encuentra designada como zona de uso con fines productivos
Declarada como Zona Protectora el 28 de mayo de 1975. Es un área designada para la conservación de los recursos naturales y la biodiversidad de la región. La conservación de la flora y fauna en esta área es crucial para mantener el equilibrio ecológico de la región. Juega un papel esencial en la regulación del ciclo del agua y en la protección de cuencas hidrográficas. Es fundamental para la conservación de los recursos hídricos y la mitigación del cambio climático, constituye la principal fuente de agua para el Complejo Hidroeléctrico Simón Bolívar (Guri), principal abastecedor de energía eléctrica de la mayor parte del país. La implementación de políticas efectivas para la conservación y el desarrollo sostenible es crucial para proteger esta área. Está clasificada como una zona de protección con uso controlado.